Category Archives: siglo XX

La ley del desierto / La ley del mar

Radio Futura (1984) - La ley del desierto

Dos caras. En aquella época los álbumes se publicaban en vinilo, un formato un tanto antiguo anterior a los CDs y que solía contener unos 45 minutos de música. Dos parte, incluso en su título, las de La ley del desierto / La ley del mar, el que los Radio Futura consideran su primer LP. Más que una declaración de intenciones toda una ráfaga de temas que uno tras otro, treinta años después parece que cada vez suenan mejor, y que sobre todo rejuvenecen el espíritu del que los disfruta.

Moderno. Como modernos son los hermanos Auserón y Enrique Sierra. El álbum comparte sonidos con la época, pero ya entonces despunta como mucho más que eso. De unos tiempos en que el mundo era otro y la música simplemente fantástica. Los veíamos en el polideportivo de Anoeta, en aquellos fascinantes directos, como fascinante sigue siendo, treinta años después treinta, Santiago Auserón por un camino que en su día apuntó.

Barcelona 92

Un día como hoy hace 20 años inaugurábamos en Zumaia una colectiva nuestra de pintura. En plena carrera de Bellas Artes, era uno de esos veranos en Arteleku y al mes de volver de mi estancia de Erasmus en Berlín, tocaba exponer y exponerse.

Ese año y por otros motivos muy diferentes a los actuales éramos protagonistas: Madrid Capital Cultural, Exposición Universal en Sevilla, el Tour de Francia arrancaba en San Sebastián, pero sobre fue el año de los Juegos Olímpicos de Barcelona. A partir de estos Barcelona dio todo un salto y en cierto modo pasó a ser la Barcelona que conocemos. Me cuesta recordar (y creer) que haya habido otra Olimpiada como aquella.

Cobi era un perrito picassiano, en su momento incomprendida mascota, que marcó época entre otras cosas porque acabó con una línea más que obsoleta de infantiloides, previsibles y ñoñas mascotas. La gráfica muy de los tiempos no ha sido prácticamente superada hasta la propuesta de Londres 2012.

Barcelona estuvo de nota, y entre muchas grandes imágenes recuerdo el encendido del pebetero, un arranque difícilmente igualable.

¡Viva el Canadá!

En los 80 escuchaba Tiempo de música, un programa en una emisora provincial llamada Radio Cadena, que por supuesto ya no existe. Su director y presentador Luis Ángel García, todo un apasionado de la música y de su trabajo, trataba de preparar de lunes a viernes los mejores contenidos para el programa. El avance semanal de contenidos de los lunes era una sensación.

En cierta ocasión, hablando de uno de los conciertos del fin de semana, contaba que era tal el ímpetu (la caña que le metían que diríamos hoy en día) en directo de Neil Young & Crazy Horse, que en un momento de la actuación se fue la luz del recinto. Exagerado el comentario, pero evocador y que recuerdo con cariño. Crazy Horse, qué nombre este también.

¿Qué hace que un grupo sea muy bueno en directo? Difícil de decir, pero lo fueron anoche los Arcade Fire en la explanada del Guggenheim en Bilbao. Fuimos con ganas de verlos, nos supo a poco y salimos con ganas de repetir. Hace tiempo que no me sorprendía de ese modo un grupo en directo. Muy bien la música de esta suerte de combo rockero, canadienses como Neil Young, y muy bien también esas pantallas y esas luces.

En el vídeo el tema del último bis… pero en el Madison Square Garden de New York (08.05.2010).

Madrid

Madrid 2011

Si no contamos el ir a coger un avión o estar de paso, hacía años que no iba a Madrid. Siendo estudiante de Bellas Artes, casi todos los años hacíamos la correspondiente visita a la capital durante el fin de semana de Arco. No es que la feria fuese una joya, pero era una buena excusa para ir a ver otras exposiciones, cosas y salir por ahí. Tras el viaje en julio del 94 para visitar la exposición que el Reina Sofía dedicó al gran pintor alemán Gerhard Richter, creo que no había vuelto.

Han cambiado algunas cosas, ahora en las calles hay oficinas de compañías de telefonía, multinacionales del textil en los antiguos cines de la Gran Vía, han ampliado el mismo Reina Sofía y el Prado, en el Edificio de Correos está ahora el Ayuntamiento, Madrid va ya a por su tercera candidatura olímpica, pero la ciudad sigue siendo la misma con sus gentes, sus edificios, sus porras, sus bares, sus camareros, sus calamares, su vermouth de grifo… y según callejeas un poco, en seguida recuerdas barrios, sitios y batallitas.

La excusa para pasar el fin de semana era una fiesta de despedida, tiempo suficiente para disfrutar de la ciudad y para ir poniendo fecha a una próxima visita. Prometo no tardar otros 15 años en volver.

North by Northwest

North by Northwest

Soy bastante fan de cuando George Clooney coincide con los hermanos Cohen, aunque ni este es Cary Grant, ni los Cohen Alfred Hitchcock.

En North by Northwest (1959), pieza dirigida por el maestro de la técnica cinematográfica por excelencia, tenemos a un gran Cary Grant, a una guapísima Eva Marie Saint como la chica y rubia de la película, unos fabulosos años 50, esos diálogos, un derroche de clase y estilosidad, la escena del avión, esas escenas de noche americana, con una trama desarrollada durante la Guerra Fría y por supuesto no falta una maravillosa, romántica y bonita historia de amor.

Algo más de dos horas de película, que hemos visto más de una vez, de la que conocemos muchos detalles y por supuesto el desenlace, pero que cómo les gusta hacer a los niños, podemos ver y disfrutar una y otra vez. Como acostumbra en sus películas, una vez más Hitchcock se dedica a hacer lo que, cuando y como le da la santísima gana, culminando con una impagable escena en el Mount Rushmore, motivo por el cual le odio. Tanto el monumento como la escena son cosas que, obviamente, no existían hasta que alguien las hizo y ante las que uno no puede más que descubrirse.

No es mi favorita de Hitchcock, pero resulta ideal para verla, como ha sido el caso, el día del cumpleaños de Sir Anthony Worldgate… o cualquiera de los otros 364 días del año.

Campeones del mundo

finale

El primer partido que recuerdo haber visto fue la final del 78 entre Holanda y Argentina. Porque tengo familia allí, por lo estilosos que eran aquellos yeyés de naranja o dios sabe por qué motivo, pero quería que ganase Holanda. Recuerdo que en casa me explicaron lo que era una prórroga y recuerdo a Kempes marcando entre el delirio y todo ese confeti.

Tras las dos finales de la Naranja mecánica, Johan Cruyff ficha por el Barça. Donde primero como jugador, pero sobre todo en los 90 como técnico, marcó un antes y un después. Con él llegan los títulos, la primera Copa de Europa, más holandeses, más títulos europeos y Guardiola, cruyffista por excelencia y quintaesencia del inconfundible estilo de la Masía, dónde se han formado la mitad de los titulares de la actual selección.

Tras años y años de y en cuartos a casa, pocos confiábamos en la selección, hasta la Eurocopa de 2008. Eliminamos a Italia en los penaltis, y recuerdo mi particular salida del armario al respecto, ante la pantalla gigante en la Puerta de Brandenburgo, en una semifinal en la que no daba crédito a mis ojos y en la que España elimina a Rusia, verdugo precisamente de Holanda, la hasta entonces sensación de la Eurocopa.

Desde su irrupción en las finales de los 70, Holanda había sido muy generosa con el fútbol, y todos éramos un poco (bastante) irresistiblemente de Holanda. 32 años después y en otra invernal final en el hemisferio sur y en manga larga, el fútbol hace justicia y salda su cuenta pendiente con ese fútbol, en el primer torneo en que Holanda no es Holanda, y en el que precisamente España fue Holanda.

Primerakoak!

Primerakoak

Los aitas eran todavía novios cuando el ascenso de la Real en Puertollano. En ese tiempo: meriendas de cumpleaños de txuri-urdin, la temporada de la imbatibilidad y el gol de Bertoni, dos ligas y dos años de gloriosas tardes los domingos y noches los miércoles en Atotxa, la eliminación en semifinales de Copa de Europa en el Volksparkstadion, la primera Supercopa, el 0-4 en Copa en el Bernabeu, la Copa en Zaragoza, los subcampeonatos de Liga y Copa del 88, el traslado a Anoeta, Sa Pinto y Kovacevic cuando se ponían la txapela, varios finales de temporada al borde del abismo, el paréntesis del año del subcampeonato, la bajada al infierno, aquellos minutos del descuento en Mendizorrotza, la camiseta verde-amarilla conmemorativa del San Sebastian Recreation Tennis Club, el Centenario y por fin hoy, el esperado y merecido ascenso.

A mi hermana no le interesa el fútbol lo más mínimo, es incapaz de ver un solo minuto de partido, pero según se acercaba el momento, ya iba preguntando por las camisetas de la Real que hay en casa. La ama por supuesto, está como Gipuzkoa entera, como unas castañuelas.

Moderne Kunst (#indenait)

Sigmar Polke (1968) - Moderne Kunst

Sigmar Polke
Moderne Kunst, 1968
Dispersion auf Leinwand. 150 x 125 cm
Sammlung Froehlich, Stuttgart
Photo: Sammlung Froehlich, Stuttgart

Los cultivados protagonistas de una película de Woody Allen asisten a un espectáculo de alguna arte escénica y contemporánea, cumpla o no esta con aquel tácito decálogo que entre otras cosas incluye: mearse, desnudarse, decir algo en ruso, eclecticismo musical, movimiento de sillas o/y maletas, poesía en el parque, etc. En su versión española podría corresponderse con la escena que antecede a la irrupción en escena de el niño melón en Al otro lado de la cama.

El Kyrie del Requiem (1963/65) de György Ligeti en la banda sonora de 2001 A Space Odissey. El dodecafonismo, o lo que me parece a mí que este representa. Schönberg por supuesto. Wassily Kandinski y su aproximación a lo abstracto desde lo lírico, y más recientemente la pintura Moderne Kunst (1968) de Sigmar Polke, auténtica síntesis y personificación en forma y concepto de #indenait.

España no es el Reino Unido

Relevo en el 10 de Downing StreetEl País [http://www.elpais.com/fotogaleria/Relevo/Downing/Street/elpgal/20100512elpepuint_1/Zes/4]

Los británicos votaron el pasado 6 de mayo. Ganan los tories, pero no obtienen mayoría absoluta, y su tradicional y peculiar sistema no está acostumbrado a los pactos de gobierno. Aun así, ayer día 11, sólo 5 días después de los comicios, anuncian y escenifican el relevo en el 10 de Downing Street. Además de nuevo primer ministro (PM), también tienen ya pacto de gobierno. Parece ser que lo que los españoles hacemos en semanas, los británicos lo resuelven en el mismo número de días. Según parece, tampoco tienen problema alguno para votar un jueves no festivo.

En vísperas de que Tony Blair arrasase en las urnas, en mayo de 1997, horas antes de que se cerrase la campaña electoral, en los jardines junto a las Casas del Parlamento, John Mayor se dirigía al país a través de las cámaras y micrófonos de la prensa. A pesar de tratarse del jefe de gobierno de un país del primer mundo, en una capital que entonces el IRA acostumbraba a paralizar, etc. uno podía acercarse lo suficientemente a él, tanto como para verlo en muy buena resolución, pero sobre todo, para poder llegar a escuchar su vocecita y constatar que efectivamente se dirigía “to the country”.

1º de Mayo

Hizo una muy buena primavera ese año, excusa perfecta para cada día poder montar un sarao o simplemente salir por ahí. A estas alturas del año por esas latitudes no eran pocas las veces que volvías a casa amaneciendo o bien amanecido ya el día. Así, el 1 de mayo de 1992, un grupo de erasmus de la HdK en Berlín, desayunábamos en el apartamento de una compañera alemana en el barrio de Charlottenburg, nada menos. Todo estaba riquísimo, la anfitriona era educada y amable, y en las paredes cuadros y dibujos, muy de Beuys y de la Transvanguardia los 80, una expresión muy habitual y aburrida por reiterativa hasta la saciedad en aquella época.

Mientras, en los barrios alternativos, que no en el que nos encontrábamos, la Polizei afrontaba un año más, como si de la fiesta de Moros y Cristianos se tratara, la tradicional demostration con la correspondiente quema de algún que otro coche.

En el calendario laboral hay festivos de guardar, como puede ser para un donostiarra el día de San Sebastián, hay fiestas que poco conservan de su sentido original, pero que de alguna manera seguimos celebrando, como las navidades, y días festivos como el del 1º de mayo. De este Día Internacional de los Trabajadores, a una buena parte de la gente, nos interesa básicamente que caiga bien para poder hacer planes o irnos de puente o fin de semana largo y poco, si como este año, da la fatalidad de que es sábado, entre otras cosas porque no hay nada, todo está cerrado y para que nos vamos a engañar, comercio es vida.