
Cada pueblo tiene el gobierno que se merece.
Frase que mi padre siempre recordaba y atribuía a Sir Winston Churchill
Alex, una italiana con la que trabajé en EAT cafe tenía entre otros un objetivo muy claro: que su compatriota Tai llegase en algún momento a utilizar su cabeza, aunque fuese por tan sólo un momento.
Con motivo de la huelga general convocada para hoy 29 de junio, en el lugar de trabajo de Nuria votaron la pasada semana si hacían o no huelga, según el proceder de la empresa. El número de votos a favor resultó mayor que el de los dos únicos votos en contra, de modo que salió hacer huelga. La mayoría de la gente votó en blanco, ¿se atienen a la mayoría, no tienen una idea clara de lo que piensan o quieren, o simplemente van con la mano como en el mus? Ni idea.
Nuria no está precisamente muy a favor de esta huelga, no cree mucho en su repercusión real y menos aun en el hacer de los sindicatos. Además de la cuantía económica, secundar esta huelga le supondría tener que hacer prácticamente el mismo trabajo que no pudiese hacer ese día en los días sucesivos. Si no sale huelga siempre puedes hacer huelga por tu cuenta, pero ¿y al revés? De modo que planteó su derecho a no hacerla. Según dice en los estatutos o papeles, se abriría el centro suspendiendo todas las clases. Las interesadas podrían trabajar las horas que les corresponden, pero hasta las 17:00h, cuando normalmente es hasta las 20:00h o 21:00h.
Ayer lunes, tras haber avisado a los alumnos sobre la decisión de la mayoría del personal de secundar la huelga, su jefa con el gesto descompuesto, llama a Nuria al despacho para comunicarle su sorpresa al saber que prácticamente la totalidad de la plantilla, al ser preguntada por sus intenciones para el día de la huelga, le ha comunicado su idea de ir a trabajar. Motivos: unos que no sabían de este afortunado horario de huelga, otros preocupados por los alumnos, otros porque no se ha respetado la votación, etc. Cada cual más #ak. Buena manera de defender nuestros derechos, o ese era al menos el lema en la convocatoria.
Sigue el vodevil entre Gobierno, sindicatos, clase obrera o trabajadora y parias de la Tierra en general. Próxima entrega el 29 de septiembre: convocada en primavera para otoño, supongo que porque en verano no se puede y porque la situación de nuestros derechos es de extrema gravedad.
