En estos estupendos días en que anochece tarde, no da ganas de retirarse a casa. Se acerca el verano y como cada cuatro años, ya está aquí el Mundial con sus partidos por la tele. Es la gran competición entre las selecciones de los paises del mundo, que a unos cuantos nos gusta seguir por el fútbol, que no por el mundo del fútbol, pero también por el diseño de sus cosas: los especiales con sus gráficos e infografías, los estadios, las primeras y segundas equipaciones de los equipos y por supuesto el balón, que rara vez es feo y casi siempre siempre Adidas, y no sólo en el Mundial sino también en Eurocopa, Copa África, Juegos Olímpicos,…
En el lado opuesto las mascotas, las canciones oficiales y el terrible mundo de los disfraces y de los atrezzos varios de los aficionados en las gradas. Otro tanto podemos decir de los logos, el último bonito data del Mundial de Francia’98. Los himnos y las banderas de verdad, afortunadamente perduran.



















